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Nuevo relevo de Abel Ferreira: ¿Qué está pasando en Palmeiras?

Abel Ferreira, una vez más, no pudo dar las órdenes desde fuera del campo y tuvo que dejar la misión en manos del ya experimentado João Martins. ¿El motivo? Una suspensión tras una explosión de ira que terminó con un micrófono pateado. No es la primera vez que sucede y, además de haber recibido su parte de advertencias, el asistente tuvo que asumir el mando.

La Retractación Después de la Victoria

Tras la emocionante victoria ante el São Paulo, en el NuBank Parque, João Martins fue interrogado sobre el aumento de la pena que Abel recibió del Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD). La sanción pasó de dos a tres partidos. Con la calma de quien ya lo ha visto todo, comentó:

"En la universidad, tuve una asignatura llamada Historia del Deporte, donde aprendí que el fútbol es un reflejo de la sociedad de nuestro país. Así como en Noruega, en Portugal y en Brasil, el fútbol dice mucho sobre quiénes somos. Y, si hoy sigues las noticias, vas a entender lo que quiero decir."

Es bastante difícil no pensar que el entrenador portugués estaba comparando la situación de nuestro tribunal superior con un órgano que ni él ni los aficionados ven con buenos ojos. Las críticas al STJD tienen fundamento y, en la realidad, la falta de control emocional del cuerpo técnico del Palmeiras frecuentemente genera castigos.

Un Historial de Amonestaciones

Abel Ferreira ya ha acumulado más de cien tarjetas desde que asumió el Palmeiras, y sus asistentes no se quedan atrás, con decenas de advertencias también. Es cierto que muchas de esas tarjetas fueron injustas, pero gran parte acaba siendo merecida, ¿no?

¿El problema? La responsabilidad muchas veces no recae sobre ellos. Comportamientos así y el historial de esquivar siempre las críticas se vuelven cansadores. Quizás sea hora de que João Martins y su equipo —que llegaron hasta aquí hace poco— le echen un vistazo al concepto de autocrítica.

La Necesidad de Reflexionar

Siempre es más fácil señalar con el dedo a Brasil y sus cuestiones cuando las cosas no salen bien, pero la verdad es que quizá el equipo necesite un poco de terapia. Y sí, bastante terapia.

La situación es complicada y solo el tiempo dirá si Abel y su cuerpo técnico realmente cambian esta narrativa. Mientras tanto, los aficionados siguen a la expectativa y apoyando para que lleguen mejores días.

Fuente: uol.com.br

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