← Todas las noticias

Fútbol: La Historia de la Mentira en Porto Alegre

¡Hola, gente! ¿Hablamos del partidazo que ocurrió en Porto Alegre el pasado miércoles? Confieso que, en un primer momento, la palabra injusticia pasó por mi cabeza, pero al final, lo que realmente importa en el fútbol es hacer que la famosa pelota vibre en la red, ¿no? Pues bien, en este escenario, hoy voy a hablar de una “mentira” que se convirtió en el desespero de los corintianos y en un alivio para los colorados.

El Partido: Internacional x Corinthians

El Internacional se adelantó enseguida a los 40 segundos del primer tiempo y, a partir de ahí, lo que se vio fue una auténtica masacre. El Corinthians lo intentó, pero el palo y el arquero Anthoni eran como si fueran las estrellas del partido. Y no se puede pasar por alto el colosal error de Memphis Depay, que tuvo una oportunidad de oro. El tipo estaba libre, después de una jugada sensacional de Yuri Alberto, y le pegó al palo. Ahí no hay más, ¿verdad?

Aquí vale recordar que, aunque jugó bien, Depay no consiguió traer la devolución que se espera de alguien que gana tan bien. Y para empeorarlo, viene de un penal fallado que le costó la eliminación en la Libertadores. O sea, la presión solo aumenta.

Jugadas Decisivas y Oportunidades Perdidas

El palo del Inter no fue solo un accidente en el camino. Pueden creerlo: Anthoni tuvo que trabajar arduamente, mientras que del otro lado, el arquero del Corinthians, Hugo, apenas tuvo que hacer nada. El Corinthians creó algunas chances incluso para empatar, pero cuando la situación empezaba a calentarse, Rodrigo Garro decidió hacer de las suyas: en un intento por salir de la marca, cometió un error fatal dentro del área; en vez de crear una jugada, hizo un penal que nunca existió.

Ahí ya lo sabes, ¿no? El Inter fue, marcó el gol que definiría el partido, el 2 a 0 más mentiroso del Brasileirão. André todavía alcanzó a descontar rápido, metiendo un poco de esperanza de que la remontada podría ocurrir, pero se quedó en el casi.

Final del Partido

Al final, incluso con todo el desespero, el Corinthians todavía le dio margen al Inter para intentar ampliar la ventaja, pero errar que ni siquiera ocurre en el fútbol fue lo que terminó pesando. El marcador quedó en 2 a 1 para el Inter dirigido por Eduardo Baptista.

Resumiendo la historia: fue un partido lleno de emociones, pero lo que prevaleció fue la vieja regla de “quien no hace, lleva”. El Corinthians ahora entra a la próxima jornada con cierto miedo, teniendo que enfrentar al Palmeiras y sin contar con Garro y Kaio César, que se llevaron la tercera amarilla. ¡Y así sigue la vida en el fútbol, una caja de sorpresas!

Fuente: uol.com.br

Comentarios